top of page

Bell end: A belly speech

  • hace 40 minutos
  • 4 Min. de lectura

por Ailén Cafiso




En un procedimiento universal, nos dejan pasar a su dispositivo dos mujeres con trajes de hombre. Potencialmente estereotipadas, cada una extrema sus gestos de tipo. Nos dan risa de lo absurdas y ridículas que se ven ejecutando libremente eructos o suspiros de esfuerzo, dejando la panza colgar, o sacudiéndose la entrepierna, gestos incómodamente reservados para la permisión de algunos hombres que, sin preguntarle a nadie, los arrastran.


Dos torres de parlantes de diferentes tipos y tamaños están en el centro del espacio sobre un piso vinílico blanco que contrasta perfectamente con la caja negra en la que nos encontramos. Las mujeres hombres imitan a los ingresantes, nos rodean, y acomodan un clima que hasta el momento es de chiste, mímica y ruiditos.


Bell end es la obra de apertura del Festival TABA (Temporada Alta en Buenos Aires), en su edición n° 14. Esta obra, creada por la artista suiza Mathilde Carmen Chan Invernon e interpretada por ella y Arianna Camilli, tuvo sus presentaciones en festivales de Suiza, Francia, Italia, y ahora Argentina.


Bell end es a su vez, una forma vulgar de decir pelotudo, que en su origen coloquial también se refiere a la punta del pene. Bell por campana, end por punta. Que a su vez está muy cerca de belly, que es vientre, panza. Y también podría ser una última campana, un sonido de cierre.


El procedimiento, que comienza integrándonos a una mirada cómica de las pelotudas corporalidades que eligen representar, continúa con un desparramo de los hombres-mujer por la sala, que se ocupan de organizar la atención que necesitan. Si uno se va a caminar entre los espectadores, el otro chista sentado arriba de un parlante para que volvamos a mirar hacia aquel lado. Si uno eructa, el otro se golpea la panza con las manos. Así van componiendo también una pieza sonora que arma la atmósfera que requiere todo lo que está por venir, que inocentemente todavía no lo sabemos.


Bell end, Eden Levi Am & Matthieu Croizier
Bell end, Eden Levi Am & Matthieu Croizier

Sentadas una frente a otra, sobre las torres de parlantes que amplifican a la perfección lo que susurran al micrófono, desatan un diálogo vulgar y bruto de estereotipos de bellends respecto a un otro, en cuanto a sexo y violencia denigrante de ese otro sujeto al que se refieren. Intercambian levemente roles, y todavía intercalan gotas de humor: hemos escuchado a las actrices suizo-francesas hablar en argentino, cantar gasolina de Daddy Yankee, y corear una canción de cancha. Todo esto apoyado en una técnica espectacular que es la ventriloquía, literalmente quien habla con el vientre. Una forma de llevar al extremo esas panzas sueltas que están interpretando, una forma también de invocar un rito semejante. La ventriloquía se usaba en muchas oportunidades (Grecia antigua, Egipto) para recitar poesía e invocar voces de manera espiritista. Una práctica mística que en Bell end funciona, por muchas decisiones, a la perfección para contar lo que sigue.


Sus perfiles enfrentados, sus labios inmóviles, sus miradas fijas, y sus panzas moviéndose literalmente hacia adelante y hacia atrás a medida que el aire entra o sale. Un diálogo de vientres. Una de ellas comienza a cantar una pieza lírica que se mezcla entre ópera clásica o canción infantil, y a medida que empieza a abandonar la inmovilidad de su rostro ventrílocuo, se empieza a entender qué dice la letra. Se suma la otra, con el mismo procedimiento de ponerle gesto a esa voz, y se suma también de a poco un sonido ambiente que es ruido y fuerza a la vez, que parece el sonido de una movilización, o de mucha gente junta.


El corazón del procedimiento está en la letra de la canción ópera-infantil, y en la repetición in-crescendo de sus cantos hasta el final cuando sudadas al extremo y un segundo antes del llanto, se apagan las luces y se termina el truco con una sensación tan única, que podemos afirmar sin ninguna duda, que la brujería se hace efectiva.


Bell end te recibe de una manera y te deja ir quizás, de otra.


Todas las fotografías pertenecen a Bell end, Eden Levi Am & Matthieu Croizier


No se la pierdan.


Función hoy viernes 13/02 20hs en Timbre 4. Entradas acá. Hay opción de gorra.


Workshop coordinado por Arianna Camilli, Mathilde Invernon, 14 de febrero 11hs, en Timbre 4. Más info acá.



FICHA TÉCNICA:


Concepción, puesta en escena: Mathilde Carmen Chan Invernon

Interpretación: Arianna Camilli y Mathilde Carmen Chan Invernon

Dirección técnica de escenario: Marie Montfort Prédour y Hugo Cahn

Creación de luces: Justine Bouillet y Loïc Waridel

Escenografía, Vestuario: Andrea Baglione

Creación sonora: Aho Ssan y Loïc Waridel

Entrenador vocal: François Renou

Colaboración artística: Maud Blandel

Miradas externas: Anna-Marija Adomaityte, Piera Bellato

Confección de vestuario: Charlotte Lépine

Asistencia de escenografía: Antonie Oberson, Gaëlle Chérix

Producción: Cie Carmen Chan, Christine Maupetit

Coproducción Emergentia – encuentro para la creación coreográfica emergente realizado por L'Abri, el TU y el Pavillon ADC Ginebra, La Bâtie Festival

Apoyos: La Loterie Romande, Fondation Engelberts, Ernst Göhner Stiftung, Corodis, Cantón de Ginebra



por Ailén Cafiso (@___ailo)


Ailén Cafiso (Ailo) es bailarina y artista multimedia. Trabajó como editora varios años, hoy escribe y coordina Ficcialidad, una revista cultural. Forma parte de Potencial de acción, grupo de artistas multidisciplinarios que trabajan en la creación de obras de cine y danza. En cine co-dirigió e interpretó el videodanza Parque (2022), en teatro-danza hizo La danza rota (2024) unipersonal de cuatro funciones. De las primeras bailarinas del mundo en experimentar con danza y NFTs. Explora la relación entre la danza y todas las otras artes posibles.

Comentarios


bottom of page