Edificio del Pacífico
- 22 mar
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Actualizado: hace 20 horas
Origen y construcción del edificio réplica de la galería italiana que fue museo, oficina de ferrocarriles ingleses, oficinas policiales, centro clandestino de tortura y hoy un shopping.

Historias que podrían
ser ficción, pero son
absoluta realidad
En la segunda mitad del 1800, la exploración comercial por galerías o mercados de gran escala organizados dentro de una arquitectura que los reúna, era uno de los mayores intereses de las grandes ciudades, y el desafío de los arquitectos.
En 1861 en Italia , el rey Vittorio Emmanuele II le encargó al arquitecto Giuseppe Mengoni la construcción de unas galerías magníficas en Milano. Giuseppe diseñó y llevó a cabo la obra entre 1865 y 1877, año en que murió al caer de los andamios del arco central de la misma galería, un día antes de su inauguración oficial, el 30 de diciembre. Entre 1887 y 1890, en Napoli, Emmanuele Rocco construye casi una réplica, la Galleria Umberto I.

En 1869 en París, a raíz de la unión entre un sombrerero y una mercería (Boucicaut-Videau), le encargan al equipo de arquitectos de Gustave Eiffel construir un gran edificio que sea la primera sede de la cadena Au Bon Marché.
El formato de edificios que reúnen negocios era una novedad entre los comerciantes e inversores de la época, y Buenos Aires —que era la conquistada capital latinoamericana del desarrollo europeo— no se iba a quedar atrás. Con la idea de tener una tienda al estilo de la francesa Au Bon Marché (no de la misma firma, sino una réplica del sistema), se proyecta una réplica arquitectónica de las galerías italianas, en los terrenos que pertenecían a León Gallardo Esnaola, en el centro de la ciudad.
Las obras comenzaron en 1888, por la dupla de arquitectos Emilio Agrelo (argentino) y Roland LeVacher (italiano), y se proyectó el plano con una cúpula central y sin techo, a la manera de un pasaje o galería comercial a cielo abierto.

Hacia 1897 el edificio se nombró Galerías Florida, pero al dificultarse la continuidad de la construcción, ya que inversores entraban y salían del negocio, la idea de las galerías europeas quedó en el pasado. También dejaron atrás la cúpula, de la que solo habrían llegado a montar la estructura de hierro. Es así como mientras se avanzaban y frenaban las obras, se rentaban algunos sectores del edificio como comercios pequeños, y otros como sedes de diferentes asociaciones culturales. Allí funcionaron, el Museo de Bellas Artes, la asociación amigos del museo, la asociación literaria El Ateneo, la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, la Colmena Artística, y otros espacios de discusión artístico-filosófica. El Museo de Bellas Artes efectúa su mudanza temporal al Pabellón Argentino, un obsequio de la Exposición Universal de Francia que situaron en Plaza San Martín, y a partir de allí las Galerías Florida pierden su foco artístico y se ponen a disposición del mejor comprador, para encontrarle un destino al edificio.

Es así como la compañía Buenos Aires & Pacific Railways, registrada en Londres y creada por el ciudadano chileno Juan E. Clark, que en 1872 había obtenido la concesión para construir una ruta ferroviaria que una Buenos Aires con Chile, compra parte del edificio de la galería para utilizarlo como oficinas. Desde ese momento, adopta el nombre de Edificio del Pacífico, y funcionan en simultáneo oficinas de la empresa de ferrocarriles, y pequeños negocios comerciales que se instalaban del otro lado de la manzana. Fue la compañía BAPR, quien además de haber construido un trazado entre Buenos Aires y San Luis, lo que ayudó al desarrollo económico de Mendoza y San Juan, quien también incorporó el ingreso de la vía del oeste a la Ciudad de Buenos Aires en 1888 que hoy conocemos como la estación de Puente Pacífico. La empresa gestionó el desarrollo de múltiples tramos de ferrocarril durante más de cinco décadas, hasta la estatización el 1° de marzo de 1948, donde Perón anunció la compra de la empresa y la rebautizó Línea General San Martín.

En 1945, en el Edificio del Pacífico se habían hecho reformas, retomado la idea original e incorporado la cúpula de la mano de los arquitectos Jorge Aslan y Héctor Ezcurra, y a cargo del Taller de Arte Mural estuvo la intervención las lunetas de alrededor con pinturas de nada más y nada menos que Antonio Berni, Lino Spilimbergo, Juan Carlos Castagnino, Demetrio Urruchúa y Manuel Colmeiro.
Así funcionaron en el Edificion del Pacífico las oficinas del Ferrocarril San Martín, y se expandía del otro lado la incipiente galería que contaba con negocios de indumentaria, chocolaterías, joyería, zapatería, y la cúpula como atracción artístico-turística.

A medida que pasan los años, y desde la gestión estatal de los ferrocarriles, se incorpora la policía como ente vigilador dentro del transporte, y así algunos roles que hasta el momento no existían: quien viaja para controlar el orden, quien viaja para controlar los pasajes, y policías fijos en las estaciones centrales. Es hacia 1974 que se crea directamente la Superintendencia de la Policía del Tráfico Ferroviario, y ocupa así las heredadas oficinas ubicadas en el Edificio del Pacífico.
En un sistema de gobierno centralizado, y con la operación de organismos parapoliciales pero gestionados por el Estado como la triple A, y grupos de tareas y persecución política, todo espacio que pudiera utilizarse para entrenar y ensayar los procedimientos que aplicarían los años venideros, eran bienvenidos. Es así como el sótano del Edificio del Pacífico se transforma en un polígono de tiro de la policía, y 'sala de ensayo' de secuestros, técnicas de tortura, y desapariciones.
En el año 1978, Berni y Urruchúa son convocados para realizar una restauración de las bóvedas que por filtraciones de agua y humedad se estaban arruinando.
Dos pisos debajo de ellos, un centro centro clandestino de tortura y desaparición forzada de personas en funcionamiento, del que se sabe poco y nada, ni siquiera una placa que lo indique.
El edificio hoy, si todavía no se habían dado cuenta, es el edificio de las Galerías Pacífico, ubicado en la manzana de Córdoba-Viamonte-San Martín y Florida, en Buenos Aires.
Por otra parte, la firma Au Bon Marché, que luego fue Le Bon Marché, fue adquirida por el grupo económico LVMH, que es Moët Hennessy Louis Vuitton, la fusión de las firmas fundada en 1987.
La historia de cómo se supo que en el edificio funcionó un centro clandestino, continúa en una próxima ficcialidad.
Esta historia también fue contada en formato short video acá:
Ficcialidad 03
Edificio del Pacífico
Fotografías extraídas de artículos periodísticos de internet
Fotografías creadas con herramientas generativas para construir el relato de la ficcialidad
Notas consultadas:
FOTOSANTIGUASBA La foto antigua de Galerías Pacífico es de autor desconocido, circa 1900.








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