Prince en Lanús
- 14 mar
- 4 Min. de lectura
La noche en que Prince terminó en La Casona de Lanús flechado por Marixa Balli y varias bizarreadas más de la época.

Historias que podrían
ser ficción, pero son
absoluta realidad
Tu vida cambia en el minuto exacto en que te cuentan que Prince estuvo en La Casona de Lanús, un boliche ícono de los ochenta y noventa, y más aún si te criaste a unas cuadras de ahí. ¿Cómo llegó Prince a 25 de mayo y Pavón, en 1991, y por qué?
En enero de 1991 la Rock & Pop organiza un festival en River para celebrar el sexto aniversario de la radio. Tocó Billy Idol, Robert Plant, INXS, Divididos, y Prince, la única vez que dio un show en Argentina. Un lunes, y con solo 25.000 espectadores, se presentó el Príncipe del Funk.
Tocó 9 canciones en una presentación de 77 minutos. Una suerte de improvisación zapada, una rareza relajada y superior que Prince y su equipo eligieron experimentar en esa gira. Cumplieron el mínimo establecido en el contrato, se divirtieron en el escenario, y se retiraron. Entre las gemas que tocaron están The Peter Gunn Theme, y la intro de la pantera rosa.
Acá está el recital completo:
Hay un testimonio de Charly García en una revista en el que dice que fue un show espectacular, una clase maestra de música. El público asistente, no pensó lo mismo. Reclamaban pocos hits, poco tiempo de show (esperaban unas dos horas), y en un confuso y algo salvaje cansancio popular llenaron el escenario de botellas y demás objetos arrojados. Episodio que culminó con represión policial, vallas arrojadas, y un bizarro canto histórico-político que el público argentino eligió dedicarle al estadounidense, en relación a la guerra del golfo: "Olé, olé, olé, olé, Saddam Hussein". Increíble.
Poco le importó a Prince la reacción de las masas desesperadas, y siguió su corta visita en Argentina a piacere de lo que le cabía hacer a cada momento.
De alguna manera, Prince se había impactado por la belleza de Marixa Balli.
Hay versiones que sostienen que la había visto en la televisión del Four Seasons, donde se alojó. Es que por esos días, en enero de 1991, Marixa hacía su debut televisivo en Ritmo de la noche, el programa conducido por Marcelo Tinelli, en una nueva sección llamada Diosas del verano, donde modelaba a la orilla del mar.
De alguna otra manera —no está claro si el domingo anterior al show o el mismo lunes después de tocar— Prince le manifiesta al productor del Festival Rock & Pop, Daniel Grinbank, que quería salir a la noche, y que quería conocer a Marixa Balli, cenar con ella.
Es ahí cuando Grinbank gestiona en La Casona. Por un lado conocía a Beto, uno de los dueños, por las publicidades en la radio y demás. Por otro, Marixa estaba de novia con Atilio Amado, el otro de los dueños, que además era uno de los inversores de Ritmo de la noche. Sumado a que era un día en que no había nada abierto, y buscaban privacidad de la prensa, La Casona de Lanús fue la mejor opción que barajaron.
La escena es total: Prince en la puerta de La Casona, con traje blanco, paraguas y dos custodios vestidos de gangsters intentando ingresar al boliche, y siendo rechazados por patovicas que les explicaban que estaba reservado para una fiesta privada. No lo reconocieron.
Finalmente ingresa a la ex-mansión estilo inglés, construida con mármol de carrara y cristalería francesa, custodiada con dos pumas y varias palmeras, y luego de pasar una noche donde —según Marixa—, se la pasó mirándola toda la cena, se tomó unos tragos y se retiró.
Grinbank contó su versión, Beto la suya, Marixa la suya. Hay varios testimonios y testigos que versionan los hechos, y ésta es el denominador común más cercano a la realidad que pude reconstruir comparando artículos y registros.
Esta revista, y este recorte de radio, fueron fundamentales para la investigación.
Lo cierto es que la mayoría del registro de esa visita fallida para algunos, y celestial para otros, del príncipe del funk a nuestras tierras, está centrada en los acontecimientos de decepción generalizada, y cómo luego de ese amor fugaz, el estadio se fue coreando "Nos cagó, el negro nos cagó, el negro nos cagó..."
Así se fue Prince de la Argentina, habiéndonos traicionado y flechado por Marixa Balli, gracias a quien conoció Lanús, y fue a bailar a La Casona.
Respecto a La Casona, un mundo antes y un mundo después de la visita de Prince. Continuaremos su historia en una próxima ficcialidad.
Esta historia también fue contada en formato short video acá:
Ficcialidad 02
Prince en Lanús
Fotografías extraídas de artículos periodísticos de internet
Fotografías creadas con herramientas generativas para construir el relato de la ficcialidad
Notas consultadas:







Comentarios