Liliana Felipe: Música con sentido
- hace 2 días
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por Sofía Noel Ceballos

Liliana Felipe en Rosario — 12 de abril
Teatro Astengo
Hace unos días se supo dónde estaban Ester Felipe y Luis Mónaco. Encontraron sus restos en Loma del Torito, en La perla. Y eso que se ensañaron tanto que removieron varias veces la tierra para hacer desaparecer. Ahora sabemos que estuvieron juntos aún así.
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Pasaron unos días desde que terminó la gira de Liliana Felipe por Argentina. A 50 años de la última dictadura militar Liliana quiso venir a ver qué estaba pasando acá. El panorama no resulta muy feliz y parece no haber salida para la creciente violencia. Pero ella porfía con una propuesta musical que abarca de 1976 a 2026 y estuvo de gira en varios puntos del país.
En Rosario, dio vuelta el teatro. Nos hizo entrar por otra puerta, del costado, seguir las luces rosas y amarillas hasta la parte de atrás del escenario. Nos recibió con una remera de su hermana Ester: se la ve de costado, con una sonrisa. Ofrece una copa de vino antes dar comienzo a una conversación íntima alrededor del piano. Convidando su música en un acto de entrega, una ceremonia de profunda comunicación.
Hace 60 años que estudia música. Empezó en Villa María, Córdoba. En el Conservatorio Felipe Boero. Tuvo que irse para sobrevivir a los 70. Desde entonces vive en Méjico. Su hermana y su cuñado fueron secuestrados en 1978 y ahora sabemos que fueron asesinados.

Las letras que convida al comienzo son una mixtura de una poética dulce, tierna, desgarrada y un poco wiskera, a lo Chavela. A lo largo del concierto, va tomando cada vez más cuerpo una voz que resuena. Hay algo de la historia común que nos toca. La música suspende el mundo de afuera y nos envuelve, nos mece en una atmósfera que compromete al cuerpo. Lo de afuera está adentro y quizá podemos darnos cuenta.

En una entrevista sostiene: La música son 7 notitas, pero yo creo que lo más importante de la música son los silencios. Ahí es donde se empieza a jugar la cosa. Ya sea la música o ese otro camino en el que te metes cuando decides que tu camino va a ser por ahí.
Su música hace con los silencios. Parece buscar que los silencios dejen de ser silenciamientos. Dice: yo me di cuenta de algo que a lo mejor le puede servir a alguien. Su canción No me había dado cuenta, forma parte de su disco Liberación animal (2019), es dedicada a Érica Rivas, quien la acompaña en el concierto para replicar un mensaje que busca despabilar. El veganismo como forma de vida y posición política frente a la crueldad, la complicidad y el negacionismo.
A Liliana, luego de años de militancia y activismo por los Derechos Humanos, el veganismo le abre una puerta como una salida ética. Desde que se dio cuenta, transmite con sus canciones y su palabra, una invitación a pensar el lazo con el mundo y la responsabilidad que implica a cada quien. Sostiene esta posición como una desintoxicación que hace que su relación con el piano sea más divertida, segura pero también arriesgada.
Este concierto fue una experiencia donde la escucha se afirma como una posición política y ética. Liliana reivindica la escucha e invita a escuchar, a escucharnos. Y en cierto sentido, de la música no hay con qué atajarse. El oído es una apertura sin cierre. La escucha es el único sentido al que no se le puede escapar.
Todas las fotografías pertenecen a Liliana Felipe, Jesusa Rodríguez, Luis Iramain, Rancho Frenesi, Paula Mónaco Felipe, y más.
por Sofía Noel Ceballos (@sofianoel_)
Ceballos, Sofía Noel nació en Villa María, Córdoba en 1995. Vive en Rosario desde el 2013. Es Psicóloga, egresada de la UNR. En esa facultad, coordina el Área de Cultura y Deportes. Publicó el libro de poemas 'Un lugar que desconozco' (Elemento Disruptivo, 2023). Forma parte de la antología de poemas de salida del closet 'Alguien muerde el extremo de su nombre' (Elemento Disruptivo, 2022). También forma parte de la antología de poemas peronistas 'Todxs unidxs triunfaremos' (Ineditadxs, 2024) y de la antología de cuentos 'LIBRE' (Camalote y Monte, 2024). Un poema suyo forma parte del podcast coral “Poesía Ya!” del CCK, gracias al cual conoció La cúpula. Escribe de vez en cuando un newsletter que se llama 'La verdad que no sé' y un ensayo sobre Poesía y Psicoanálisis que parece que no dejará de escribir nunca.



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