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Para sobrevivir (o cómo vivir de nuevo): En el presente distópico, un futuro celestial

  • Foto del escritor: Eugenia Starna
    Eugenia Starna
  • 15 ago
  • 3 Min. de lectura

por Euge Starna




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Pasé a buscar a una vecina con quien nos hicimos amigas. Bien podría ser también mi abuela. Tiene 79 años y una vitalidad envidiable. ¿Qué vamos a ver?, me pregunta. No lo sé, le respondo bromeando. Si bien leo e investigo antes de cada función, la sorpresa del hecho escénico, la contundencia del acto creativo que irrumpe el tiempo cotidiano, es siempre una experiencia que no se puede comparar con otra cosa. Leer una sinopsis es como espiar por el agujero de la cerradura de una puerta. Ser espectador sería como entrar a esa habitación y empaparse de un ambiente donde sucede algo de otro orden. 


En «Para sobrevivir (o cómo vivir de nuevo)», presentada durante julio en Fundación Cazadores, Daniela García construye un futuro distópico celestial. El blanco inunda la escena, desde el vestuario hasta la escenografía. Lo que sería un mobiliario cotidiano (una mesa, una silla) está intervenido, convirtiéndose en artefactos arquitectónicos del después del colapso. Las cuatro intérpretes con sus vestuarios de volúmenes deformes habitan esos cuerpos tumorales que insisten en vivir. Así, los dispositivos escenográficos y de vestuario conforman ese algo que constituye un sentido nuevo, post-apocalíptico, impactante.


Me pregunto: ¿quién es ella? Entre las cuatro intérpretes, hay una que encarna algo distinto. No es por su belleza apolínea sino su presencia, su modo de estar en ese mundo. Con la mirada alta y hacia el horizonte. Los ojos vidriados. ¿Vitrificados? Brillosos. Desde el perfil parece un molusco. O una mariposa. ¿Sádica? Sonriente. Alegre. Esquizofrénica, quizás. Un gesto enigmático de pronto parece convertirse en la severidad de la Reina de Corazones. 


La intensidad de los movimientos defensivos responden a un violencia invisible. Mujeres como esculturas vivas. Un abrazo. ¿Un rezo? Una detención policial. Una luz que encandila. Un miedo. Algo se avecina. Un golpe, otro golpe, otro golpe. Una consecución violenta. Una resistencia. Un estado extraño del cuerpo violentado. 

Ella, inmutable. Una reina despiadada. Pienso: lo bestial también es humano. Llora. También pienso: me hubiera gustado verla llorar lágrimas de sangre. Aparece el rojo en la iluminación, junto con el miedo y el temblor. Hay un otro que sostiene, que soporta. Compartir el peso de la carga para hacerla más liviana, quizás. Aguantar, alentar, como las palmadas y el chorro de agua en el tiempo muerto de un ring. Para seguir dando pelea. Acá no hay premio ni cinturón. Frente al sometimiento de una fuerza descomunal, ¿cuál es el horizonte de la imaginación? Insistir ahí, incansablemente. 


En la deformación hay una resistencia posible. En este mundo que parece colapsar, Daniela García presenta un cielo donde tampoco hay paz eterna, pero sí solemnidad, gracia y destreza. Termina la obra y mi amiga saca su espejo, y se retoca el labial. Acto seguido, me da un caramelo de miel como quien trafica algo. Nos vamos a brindar por el arte, por las mujeres que insisten en crear, y no «a pesar de», sino a través de este contexto que por momentos se siente un presente distópico. 





FICHA TÉCNICA:

Autoría: Daniela Garcia

Intérpretes: Luciana Berti, Emilia Claudeville, Milagros Muñoz, Camila Vega

Vestuario: Mia Soifer

Diseño de luces: Paula Fraga

Música original: Dylan Lerner

Diseño gráfico: Carlos Martinez

Asistencia de dirección: Rocio Alagastino

Producción: Miranda Ciriano, Daniela Garcia

Dirección: Daniela Garcia


Eugenia Starna (@eugestarna)


Eugenia Starna nació en Bragado, provincia de Buenos Aires. Se dedica a los cruces disciplinares entre la danza y la literatura. Es egresada del Instituto Superior de Arte del Teatro Colón, donde trabajó junto al Ballet Estable. Se graduó del Profesorado de Arte en Danza por la Universidad Nacional de las Artes, donde a su vez se encuentra cursando la Licenciatura en Artes de la Escritura. Desde 2021 dirige EDEC, proyecto a partir del cual editó una publicación homónima que ya lleva dos ediciones. 

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