PLAY: Shoot, please
- hace 1 día
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por Ailén Cafiso

Una conferencia desde el fondo de las eras comienza, un paseo coreográfico por diferentes actos de violencia desde el origen de los orígenes hasta el día de hoy.
Matías Umpierrez conduce la investigación como si estuviera defendiendo una tesis o hablando ante un tribunal. Entre textos, relatos, interpretaciones, canciones, luces, sonidos, músicas, videos, imágenes, objetos, llamadas y vestuarios, recorremos unas veintitantas situaciones que tienen en común una instancia irreversible: el odio, la muerte, la violencia. ¿Reversible?: la opresión.
El soporte sonoro será el conector entre los tiempos, cassettes, longplays, micrófonos, teléfonos fijos, teléfonos móviles. Una pantalla como fondo de escenario apoya visual y audiovisualmente los acontecimientos, y un sinfín de objetos de todo tipo representan cada una de las historias. Viste los trajes de algunos de los protagonistas (los violentos), y opera como asistente-camarero que sirve en almohadones de terciopelo las decapitadas cabezas de los otros (las víctimas).
Es PLAY una obra que no se detiene. Con su mención a Beckett desde el título y el ritmo, las cabezas sin cuerpo, y la fragmentación del humano en pruebas policiales que hacen a la suma de los casos, se acontece como una historia que bien podría volver a empezar una y otra vez. Un allanamiento al odio, un identikit del mal.

El racconto es atractivo, como si un museo de mártires y asesinos cobrara vida y los protagonistas contaran cada uno de los hechos en clave poética, y política. Un desliz de ideología se imprime en la composición, con intención absoluta de denunciar las atrocidades, y a la vez encarnándolas entre actuaciones. Un fascista militar cantante pop, un actor-asesino de 32 compañeros de escuela, un cowboy fashion vengativo. El esqueleto de la propuesta es estético y distante, envolvente al mismo tiempo. Cada elemento u objeto requerido para componer parte de la historia tiene el mismo nivel de importancia y protagonismo. Las luces operan con un lenguaje igual de prioritario al del sonido; los textos, la actuación y la escenografía misma no compiten entre sí sino que componen, añaden. Cada parte es en sí misma y para la representación, imprescindible.
A medida que avanzan las cosas la violencia se va transformando en una obra de arte.

Me pregunto si sellar con PLAY una etapa analógica del fascismo es a la vez dar lugar a la observación de nuevas formas que ya no usan bigotes ni uniformes militares. ¿Es la estética del fascismo su propia condecoración, museo y sepultura? ¿Es posible que se esté filtrando el resurgimiento de la atrocidad de una manera mucho más deforme y menos identificable?
Como confesión debo advertir que lo único que quería hacia el final, era que con las seis pistolas que los personajes habían desplegado en el suelo, el último Matías abra fuego hacia todos nosotros sin piedad para cerrar el círculo.
Todas las fotografías pertenecen a Dominik Valvo y a la obra PLAY.
Más información sobre su recorrido en matiasumpierrez.com
FICHA TÉCNICA:
Performer, espacio, dramaturgia, dirección: Matías Umpierrez
Diseño de iluminación: Matías Sendón
Diseño de sonido y audiovisual: Daniel Jumillas
Diseño de vestuario: It Spain
Equipo en Buenos Aires
Asistente de dirección y producción: Daira Escalera
Coordinación técnica: Sebastián Francia (y equipo ArtHaus)
Comunicación: Marisol Cambre
Equipo en Madrid
Producción ejecutiva: Elena Martínez
Coordinación técnica: Bela Nagy y Juan Miguel Alcarria
Ayudante de dirección: Lionel Braverman
Asistencia investigación: Carla R. Cabané
Asistencia artística: Josefina Gorostiza
Fotos: Dominik Valvo
Maquillaje y peluquería: Jasoartist
Acompañamiento de realización atrezo: Barbara Almart
Sastrería marionetas: Maribel Chamborro
Diseño 3D: Eber Riera
Impresión 3D: Skynet
Comunicación: DYP Comunicación Equipo en gira
Producción ejecutiva: Jimena Soria
Asistencia de dirección y producción: Laura G. Cortón
Distribución en España: Elena Martínez
Distribución internacional: Jimena Soria
PLAY, una producción de Estudio Matías Umpierrez, en coproducción con ArtHaus Centro de Creación Contemporánea, con el apoyo de Contemporánea Conde Duque y co-presentado por UNAM.
por Ailén Cafiso (@___ailo)
Ailén Cafiso es bailarina, artista, escritora. En cine co-dirigió e interpretó Parque (2022), en teatro creó e interpretó La danza rota (2024); ambos de Potencial de acción. Escribe y coordina en Ficcialidad, revista cultural. Una de las primeras bailarinas del mundo en experimentar con danza y NFTs. Sus trabajos en ailo.work



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