Las Adoro: Caída y voluntad
- hace 27 minutos
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por Ailén Cafiso

Dos adoradas y adorables hermanas decidieron de una vez y para siempre, salir de la microficción pueblerina que las vio nacer y dedicarse a la actuación.
Herminia Adoro (Lucía Adúriz Bravo) y José Adoro (Mariano Saborido) tienen en esta representación ochenta y pico de años, y se encuentran en la sala de estar de su departamento en Palermo donde viven juntas hace mucho tiempo.
Tienen detrás un infinito closet de vestimentas, sacos, brillos, plumas, volados, tules, largos, cortos, pantalones y polleras de vestir, algunas perlas y muchos pero muchos tapados.
José está actuando una grandilocuente mujer casi de ópera, una María Callas condecorada, un Sarao Uranista que quedó fuera de guion. Se interrumpe y anuncia la llegada de su hermana, la describe a la perfección como si fuera un dramaturgo y Herminia la actúa exactamente así. Entra diminuta y empapada, lentísimo, cabrona y seria. Viene de un evento, pero no quiere hablar.
En un avanzar y retroceder de horas y recuerdos, José y Herminia se encuentran ante una indecisión que desenredar: o dar un paso hacia una nueva audición de una película de terror clase B la mañana siguiente, o volver al pueblo a salvar el teatro de su infancia que está a días de venderse para convertirse en una iglesia evangelista.

Por encima de la trama o la narrativa que atraviesan en esta hora y media está el juego teatral del que nos hacen elementalmente parte. Además de usarnos como interlocutores para confesiones que entre ellas no se cuentan, y de reconocer la obra en la que actuaban cuando jóvenes de viejas, como una premonición inocente de lo que en verdad es la vejez que ahora sí atraviesan, pasar un ratito con Las Adoro es sentarse, no a pensar sino a sentir, de qué se trata esto del teatro y la actuación.
Entre el público podemos identificarnos varias personas con el oficio del teatro, y aceptamos cada acontecimiento ficcional como un homenaje hacia nosotras también. Lucía y Mariano son dos intérpretes hipnotizantes, tienen la verdad y el error de lo vivo, llevan la historia hacia adelante por encima de todo. Una de esas verdades que la actuación deja entrever cuando es verdadera, la inevitable caída que requiere y la voluntad insistente de no abandonarla.
Actuar está bien lejos de las luces y los aplausos, de la vanidad ensimismada que pudiera creerse desde un afuera; actuar de verdad y suspender el instante dando lugar a esa otra identidad antes que a un yo, es un acto de entrega y regalo, de caída interminable de precipicio y convicción. Las Adoro hacen de una escena familiar una obra, de una hermandad una mímesis, de una vida una actuación.
Todas las fotografías pertenecen a Irish Suárez y a la obra Las Adoro.
Con entradas agotadas ¡hasta octubre!, se presentan los lunes a las 19:00 y a las 20:30 en el Galpón de Guevara. Más información en @lasadoro.laobra
FICHA TÉCNICA:
Dramaturgia y dirección: Juanse Rausch
Asistencia de dirección: Lola López Menalled
Actúan: Lucía Adúriz Bravo - Mariano Saborido
Diseño de escenografía: Gonzalo Córdoba Estévez
Diseño de vestuario: La Polilla
Diseño de iluminación: Facundo David
Diseño de sonido y música: Teodoro Gryner
Diseño de maquillaje: Adam Efron
Diseño de pelucas: Alejo Moises
Prensa: Varas Otero
Redes: Boria Audiovisual
Diseño gráfico: Karina Hernández
Fotografía: Irish Suárez
Producción: Alejandra Menalled
Producción general: NÜNproduce
DURACIÓN
90 minutos
por Ailén Cafiso (@___ailo)
Ailén Cafiso es bailarina, artista, escritora. En cine co-dirigió e interpretó Parque (2022), en teatro creó e interpretó La danza rota (2024); ambos de Potencial de acción. Escribe y coordina en Ficcialidad, revista cultural. Una de las primeras bailarinas del mundo en experimentar con danza y NFTs. Sus trabajos en ailo.work



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