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Circuito SITE: Obras por todos lados

  • 21 may
  • 5 min de lectura


Entrevista al equipo de Circuito SITE


Juan Pablo Galimberti, Carola Parra y Luciana Mastromauro




Desde Ficcialidad conversamos con parte del equipo que lleva adelante Circuito SITE, un mapa de programación de obras site-specific en Capital Federal creado por Juan Pablo Galimberti, Carola Parra y Ricardo Tamburrano. La propuesta incluye obras en casas, bares, locales de ropa, cementerios y vestuarios de fútbol. La intención del proyecto es nuclear y organizar las obras que se realizan en espacios no convencionales y sitios específicos de la ciudad en un mapa público.

Aquí el mapa:


En este momento forman parte del Circuito SITE las obras Atlas de un mundo imaginado, de Silvia Gómez Giusto y Aliana Álvarez Pacheco; De la mejor manera, de Jorge Eiro, Federico Liss y David Rubenstein; La gravedad de las burbujas, de Juan Pablo Galimberti; La memoria futura, de Luciana Mastromauro, Eugenia Pérez Tomas y Marisa Salton; Liquidación total! de Eliana Murgia; Los pasteleros, de Ricardo Tamburrano; Una casa en Biarritz, de Catherine Biquard y Agustín León Pruzzo, y Una obra más real que la del mundo, de Juan Coulasso y Victoria Roland.


En esta oportunidad hablamos con Juan Pablo Galimberti, Carola Parra, Luciana Mastromauro y Catherine Biquard.



—¿De qué se trata Circuito SITE?


GALIMBERTI: Circuito SITE Buenos Aires es una plataforma que concentra obras que suceden en espacios no convencionales y sitios específicos de la ciudad. Reúne a través de un mapa propuestas que trabajan desde la relación específica con el lugar: casas, clubes, tienda de ropa, recorridos por espacios que no fueron pensados originalmente para el teatro. El proyecto organiza esas experiencias en un circuito, donde el espectador no solo ve una obra sino que puede reconocer distintas experiencias y abordajes teatrales entendiendo que cada obra construye un vínculo propio con el espacio. Más que una programación cerrada, es una plataforma en expansión: un mapa vivo que conecta obras, funciones y públicos, y que busca visibilizar una forma de hacer teatro que se viene haciendo hace mucho tiempo en la ciudad en donde el espacio no es un soporte sino parte fundamental de la dramaturgia.


PARRA: Es un mapa que reúne obras que suceden hace varios años en espacios no convencionales en la ciudad. La idea surge con el objetivo dar visibilidad y relieve a ese recorrido que está impreso en distintos barrios porteños y que tiene una fuerte impronta y compromiso con el territorio que habita. Es entender y habitar otras formas de producción, de circulación y de vínculo con el público.


—¿Cómo se llega a la decisión de hacer teatro fuera del teatro?


GALIMBERTI: Son muy variados los abordajes. En mi caso, con La Gravedad de las Burbujas, fue una obra que pensé específicamente para hacer en mi casa, no es una decisión posterior, sino algo que aparece desde la propia dramaturgia.

El punto de partida tiene que ver con pensar la percepción: quién mira, desde dónde, qué condiciones hacen posible ver y escuchar. Eso hace que el espacio deje de ser neutro. Empieza a volverse un interrogante, un estímulo, un problema.


MASTROMAURO: En el caso de La memoria futura, por un lado, la concebimos en un parque para rescatar el caminar y los recorridos como herramienta política (las marchas, las rondas de las madres) y, por otro, para generar un espacio de encuentro íntimo entre cada actriz y cada espectador, en un banco de plaza, frente al río...


BIQUARD:  En mi caso con Una casa en Biarritz fue por las ganas de hacer lo de "las diferentes versiones". Y la dramaturgia fue a pedido con esa premisa y a medida de mi casa. Trabajar fuera del teatro tradicional permite poner en evidencia esas condiciones. No es solo cambiar de lugar, sino trabajar con espacios que ya tienen una carga, una historia, una forma de organizar la experiencia. Entonces la dramaturgia y dirección se construyen en simultáneo con el espacio. No hay una obra que después se adapta, sino un dispositivo que se piensa desde el inicio en relación con ese entorno específico.


—¿Qué dice el público de las propuestas site-specific?


GALIMBERTI: Lo que aparece mucho es la sensación de cercanía y de implicación. El espectador no está en una butaca mirando hacia adelante, sino que está dentro de la situación, se involucra. Algunas devoluciones que se repiten tienen que ver con eso: “sentía que estaba adentro”, “no sabía para dónde mirar”, “había varias cosas pasando al mismo tiempo”. También aparece la idea de recorrido, de que la experiencia no es lineal ni frontal. Lo diferencial es que la percepción se vuelve activa. El espectador tiene que decidir qué mirar, desde dónde ubicarse, cómo armar su propio recorrido dentro de la obra. Eso genera una experiencia más singular, menos unificada.


PARRA: La gente agradece muchísimo la propuesta, se sorprende de las posibilidades de un espacio y cómo se resignifica ese espacio en función de la obra teatral. El entorno, que en un teatro tradicional está naturalizado, en un espacio no convencional cobra relevancia y despierta interés. El público suele sentir mucha curiosidad por cómo se pensó la puesta, cómo las actrices y actores pueden adaptarse a un lugar que no es un teatro y esto es clave, porque al interesarse y querer saber más, hay un entendimiento profundo del trabajo que hacemos y desde ahí, una mayor valoración y necesidad de recomendar y que la vean más personas. 


—¿Tienen como objetivo armar un mapa nacional de obras site?


GALIMBERTI: Sí, tuvimos contacto con algunas propuestas del conurbano y también Silvia Gomez Giusto la directora del festival de espacios inesperados que sucede en Vicente Lopez hace mas de 10 años. El objetivo es que el proyecto crezca hacia un mapa más amplio, no solo en Buenos Aires sino a nivel nacional, a través de un proceso curatorial. 


Ya hay contactos con proyectos de otras provincias y también con propuestas de otros países como Chile y el festival “Teatro en casa”. La idea es que Circuito SITE funcione como una red, donde se puedan compartir experiencias, modos de producción y circulación de obras.

Más que centralizar, lo que interesa es visibilizar lo que ya está sucediendo en distintos lugares y generar conexiones entre esos trabajos y con un público cada vez más ávido de conocer otro tipo de propuestas.


PARRA: Sí, es estimulante pensar en un mapa que nuclee las propuestas no convencionales que sucedan en las distintas provincias del país. Conectar y compartir saberes, formas y modelos de producción. Trazar un recorrido que ponga en relieve a las obras site contribuyendo al intercambio, a la gestión y movimiento de público afín y potencial. 



GALIMBERTI El teatro site specific no es simplemente hacer una obra fuera de una sala. Tiene que ver con pensar el espacio, las personas que los habitan y lo que allí sucede, como parte de la dramaturgia.

En Argentina hay antecedentes de trabajo en espacios no convencionales desde hace mucho tiempo, pero en los últimos años empezó a consolidarse una escena más consciente de ese cruce entre teatro y territorio.

Lo interesante es que cada obra redefine qué significa ese vínculo: no hay una única forma de hacer site specific, sino múltiples maneras de trabajar con el espacio como material.





 
 
 

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